El arte contemporáneo tiene la capacidad de transformar los espacios cotidianos en escenarios de reflexión colectiva, y eso es precisamente lo que logra Anáhuac, la nueva escultura monumental presentada por El Palacio de Hierro en su icónica sede de Polanco. Más que una instalación artística, esta obra se erige como un manifiesto visual sobre la relación entre el ser humano, la naturaleza y el territorio que habita.
Concebida por el artista visual español Antonio Segura Donat, mejor conocido como DULK, y realizada en colaboración con artesanos mexicanos de Iztapalapa (Los Fabricadores), Anáhuac forma parte del compromiso de la departamental de lujo con el impulso al arte contemporáneo, la preservación cultural y la valorización de la biodiversidad de México.
Instalada en la fuente principal de El Palacio de los Palacios, la escultura se integra al paisaje urbano como una obra de arte pública que invita a detenerse, observar y cuestionar el equilibrio ambiental en un mundo cada vez más amenazado por la acción humana.

El significado de Anáhuac: pasado ancestral, presente urgente
El nombre de la obra no es casual. Anáhuac proviene del náhuatl y hace referencia al “mundo habitable”, un concepto que engloba la convivencia armónica entre la tierra, el agua y todas las formas de vida que dependen de ellas. Al elegir este término, DULK establece un puente simbólico entre la cosmovisión ancestral de México y los desafíos ecológicos contemporáneos.
En este sentido, la escultura funciona como un recordatorio visual de que la naturaleza no es un recurso infinito, sino un sistema vivo, complejo y frágil, cuya preservación es una responsabilidad colectiva.
Seis especies, un mismo llamado
A través de su característico lenguaje visual —colorido, onírico y profundamente narrativo—, DULK presenta en Anáhuac una interpretación poética de la biodiversidad mexicana. La obra reúne seis especies emblemáticas del país, todas ellas en peligro de extinción o con poblaciones seriamente comprometidas:
- La tortuga laúd
- El ajolote
- El jaguar
- El guacamayo rojo
- La mariposa monarca
- La vaquita marina, el mamífero marino más vulnerable del planeta
Cada animal representa una de las grandes ramas del reino animal, subrayando la riqueza y complejidad de los ecosistemas mexicanos. Más allá de su belleza estética, estas figuras funcionan como símbolos de alerta: especies que hoy luchan por sobrevivir frente a la pérdida de hábitat, la contaminación y el cambio climático.

Arte monumental hecho por manos mexicanas
Uno de los aspectos más relevantes de Anáhuac es su proceso de creación. Aunque el concepto y diseño fueron desarrollados específicamente por DULK para este espacio, la materialización de la escultura —que supera los 12 metros de altura— fue posible gracias al talento y la maestría de artesanos mexicanos de Iztapalapa.
Esta colaboración representa un diálogo genuino entre el arte contemporáneo internacional y el conocimiento artesanal local, poniendo en valor técnicas, oficios y saberes que forman parte del tejido cultural del país. El resultado es una obra que no solo se observa, sino que se siente profundamente conectada con su contexto.

DULK: arte, fauna y conciencia ambiental
La práctica artística de DULK se caracteriza por una relación constante con la conservación del medio ambiente. Su trabajo abarca arte urbano, pintura mural, dibujo, escultura y fotografía, construyendo un universo visual donde la fauna se convierte en símbolo de identidad, belleza y fragilidad ecológica.
Inspirado por sus viajes y encuentros directos con la naturaleza, el artista busca generar conciencia a través de la emoción y la experiencia estética. No se trata de discursos moralizantes, sino de imágenes que conectan con lo emocional y despiertan empatía. En reconocimiento a esta labor, en 2023 fue nombrado National Geographic Expert para National Geographic Expeditions, consolidando su papel como creador y divulgador ambiental.

El Palacio de Hierro: lujo, arte y responsabilidad cultural
Con la presentación de Anáhuac, El Palacio de Hierro reafirma su papel como un actor cultural relevante dentro del panorama urbano de la Ciudad de México. Al integrar esta escultura monumental a su espacio, la departamental de lujo abre un punto de encuentro entre el arte contemporáneo, la memoria ancestral y la vida cotidiana de la ciudad.
La obra no solo embellece el entorno, sino que propone una pausa en medio del ritmo acelerado de Polanco, invitando a reflexionar sobre la riqueza natural que define al territorio mexicano y la urgencia de preservarla para las generaciones futuras.

Cuándo y dónde ver Anáhuac
Anáhuac podrá ser visitada por clientes Totalmente Palacio y público en general en El Palacio de Hierro Polanco del 22 de enero al 22 de febrero de 2026, convirtiéndose en una experiencia imperdible para quienes buscan arte, cultura y significado en el corazón de la ciudad.





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