Las monarquías nunca han estado exentas del escándalo, y si hay alguna casa real que siempre da de qué hablar, es la británica. Andrew Mountbatten-Windsor, a quien conocemos desde hace décadas como el príncipe Andrés, se ha sumergido en un grave escándalo que en pleno 2026 retoma su punto más bajo.

¿QUÉ PASÓ CON EL PRÍNCIPE ANDRÉS?
Andrés es el tercer hijo de la reina Isabel II y el príncipe Felipe (ambos ya fallecidos), y hermano menor del actual rey de Inglaterra, el rey Carlos III. Ostentó el título de duque de York y tuvo su famosa boda real con Sarah Ferguson en 1986 —hasta su divorcio en 1996.
Aunque siga siendo conocido como ‘príncipe Andrés’, desde enero 2022 renunció al uso activo de su tratamiento de alteza real y a todos sus oficios dentro de la realeza.
Es decir, ya no es royal y no puede hacer actividades de royal.

¿POR QUÉ EL PRÍNCIPE ANDRÉS YA NO ES PRÍNCIPE?
En octubre del 2025, Carlos III decidió quitarle oficialmente los títulos reales a Andrés —ya no puede ser llamado ‘su alteza’ o ‘príncipe’ ni usar estos tratamientos en ningún contexto oficial o público.
También perdió el título de duque de York.
Básicamente, el rey destituyó a su hermano de los títulos y oficios reales, esto por haberse involucrado con el magnate Jeffrey Epstein.

PRÍNCIPE ANDRÉS Y CASO EPSTEIN
Virginia Giuffre, una de las víctimas de tráfico sexual de Epstein, afirmó en su momento que fue obligada a mantener relaciones con Andrés en 2001.
En noviembre 2019, Andrés participó en una entrevista con la BBC Newsnight para abordar su relación con el delincuente convicto Jeffrey Epstein y las acusaciones hechas por Giuffre (quien falleció en 2025 a los 41 años).
El ex príncipe no ha dejado de estar en el ojo del huracán desde entonces. «En octubre de 2010, Epstein envió un correo electrónico a un miembro de la realeza solicitando detalles sobre un próximo viaje a Asia», explica CNN en Español, por lo que Andrés le envió como respuesta un itinerario de sus planes de viaje.

Compartir información de esta índole rompe con el deber de confidencialidad de la casa real. No sin mencionar que las alegaciones de relaciones íntimas con víctimas del caso Epstein resultan atroces.
Un portavoz del palacio de Buckingham ha compartido la percepción del rey Carlos III sobre este caso: «Aunque las acusaciones específicas deberán ser abordadas por el señor Mountbatten-Windsor, si somos contactados por la Policía del Valle del Támesis, estamos dispuestos a apoyarlos».





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