En el universo del lujo, donde todo está cuidadosamente medido, planchado y filtrado, hay marcas que apuestan por sacudir las reglas. Hublot es una de ellas. Y para dejarlo aún más claro, la firma suiza de relojería ha elegido a una nueva embajadora que no es ni influencer, ni actor, ni atleta de élite. Es una gata. Pero no cualquier gata: la gata. Choupette Lagerfeld, la birmana de ojos azules y pelaje inmaculado que perteneció al legendario diseñador Karl Lagerfeld, se convierte en el nuevo rostro (y patas, y bigotes) del Big Bang Anniversary Red Magic.

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La gata millonaria Choupette de Karl Lagerfeld @choupetteofficiel

Una campaña extravagante que une a la gata heredera de Karl Lagerfeld con el espíritu provocador de Hublot

En una jugada tan arriesgada como brillante, Hublot fusiona su visión polarizante del lujo con el personaje felino que redefinió lo que una mascota puede llegar a ser en la era de las celebridades. ¿El resultado? Una campaña que no solo celebra 20 años del modelo Big Bang, sino que reafirma la identidad excéntrica y provocadora que ha caracterizado a la marca desde su fundación.

No es casualidad que el nuevo eslogan de Hublot sea “Hazlo tuyo” (Be your own). En un mercado saturado de relojes minimalistas y marcas que apuestan por la sobriedad suiza, Hublot ha optado por lo contrario: opulencia sonora, diseño exagerado y materiales que nadie más se atrevería a combinar. Goma con oro. Fibra de carbono con diamantes. Cerámica roja brillante. Si el lujo suele susurrar, Hublot grita.

Y es ahí donde Choupette encaja como un guante. O mejor dicho, como una garra perfectamente esmaltada.

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Choupette, la gata heredera de Lagerfeld, protagoniza la campaña más extravagante de Hublot Hublot

Choupette: De mascota a ícono del lujo

La historia de Choupette es, por decir lo menos, única. Originalmente propiedad del modelo y cantante francés Baptiste Giabiconi, fue adoptada por Lagerfeld y ascendió rápidamente a un nivel de celebridad que ya quisieran muchas estrellas de Hollywood. Con un equipo de asistentes personales, alimentación gourmet servida en vajilla de Goyard y traslados en jet privado, la gata birmana se convirtió en un símbolo viviente (y ronroneante) del estilo de vida más elitista del planeta.

Karl Lagerfeld llegó a declarar que, si la ley lo permitiera, se habría casado con ella. La llamó “el centro de mi mundo”. Y no exageraba.

Choupette no solo fue mimada, sino también rentablemente explotada. Participó en campañas para marcas como Shu Uemura y Opel, generando más de 2.2 millones de libras esterlinas. Además, inspiró un libro (“Choupette: The Private Life of a High-Flying Fashion Cat”), apareció en editoriales de Vogue y acumuló una legión de seguidores en redes sociales. Al día de hoy, su cuenta oficial de Instagram tiene más de 267 mil followers, además de una presencia activa en X y Facebook.

Tras la muerte de Lagerfeld en 2019, comenzaron a circular rumores sobre su supuesta herencia: una parte de la fortuna del diseñador, estimada en 150 millones de libras, habría sido destinada a su “hija peluda”.

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Choupette Lagerfeld: de mascota mimada a ícono del lujo suizo junto a Hublot Hublot

¿Por qué elegir a una gata como embajadora?

Puede parecer insólito —incluso ridículo— que una marca de relojes de lujo elija a una gata como embajadora. Pero en realidad, tiene mucho sentido.

Choupette representa todo lo que Hublot quiere comunicar: exceso, sofisticación, irreverencia, individualismo radical y un aura casi mitológica. En tiempos donde el lujo se debate entre el elitismo tradicional y la inclusión digital, Hublot decide no elegir, y en su lugar, crear una narrativa distinta: una donde una gata heredera puede convertirse en ícono relojero.

En palabras de la propia marca, Choupette es “un ícono cultural conocido por su estilo de vida sofisticado y personalidad sin filtros”, cualidades que la hacen perfecta para protagonizar la campaña del Big Bang Anniversary Red Magic.

El Big Bang Red Magic: Un reloj que no pide permiso

El modelo que acompaña a Choupette en esta campaña no es cualquier reloj. El Big Bang Red Magic es uno de los cinco modelos lanzados por Hublot para conmemorar los 20 años de su línea más emblemática. Fabricado en cerámica roja brillante, es una muestra del espíritu innovador de la marca, que ha convertido la mezcla de materiales en una forma de arte.

La línea Big Bang fue la primera en desafiar las convenciones suizas con el concepto del “arte de la fusión”: combinar materiales que a primera vista parecen incompatibles. En estos veinte años, ha habido versiones en zafiro, titanio, aluminio, incluso relojes con mecanismo visible y cajas esqueleto. El Red Magic, con su impactante tono escarlata, es una declaración visual. Y tener a Choupette como musa no hace más que reforzar su identidad como pieza para quienes quieren destacar, no encajar.

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Hublot rompe las reglas del lujo y ficha a una gata como embajadora: así es Choupette Lagerfeld Hublot

El veredicto final: Hublot no quiere gustarte a todos, y eso está bien

Al final, lo que deja claro esta campaña es que Hublot no busca la aprobación universal. Quiere provocar, dividir opiniones, generar conversación. Y con Choupette como imagen, lo ha logrado de nuevo. La marca suiza se ríe en la cara de lo convencional, y nos invita a hacer lo mismo.

Porque en un mundo donde todos intentan parecer discretamente lujosos, tal vez lo más revolucionario sea lo contrario: dejarse ver, ser excéntrico, ser tú mismo. Aunque seas una gata.

Por Adrián Morales

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