En el siempre dinámico universo de la moda, los cambios en las direcciones creativas suelen marcar nuevos ciclos para las grandes casas. Esta vez, la noticia llega desde París: Harris Reed ha decidido dejar su puesto como director creativo de Nina Ricci, poniendo fin a una etapa de tres años y medio que redefinió la identidad contemporánea de la firma.
El anuncio fue confirmado por la propia casa, que forma parte del portafolio del grupo Puig, empresa familiar con sede en Cataluña que también gestiona otras importantes marcas de lujo y perfumería. Aunque el nombre de su sucesor aún no se ha dado a conocer, la salida de Reed marca un punto de inflexión para una de las maisons más emblemáticas de la moda francesa.
El diseñador británico-estadounidense, conocido por su estética teatral, romántica y profundamente inclusiva, explicó que su decisión responde al deseo de dedicar toda su energía al desarrollo de su propia marca, que atraviesa una etapa de expansión y nuevas oportunidades.
“He amado a Nina Ricci y a este equipo extraordinario con todo mi corazón, y he atesorado cada segundo de este hermoso capítulo en la casa”, expresó Reed en un comunicado oficial. Para el diseñador, esta experiencia representa un momento profundamente significativo dentro de su carrera creativa.
Un último desfile en París
La despedida oficial de Reed tendrá lugar en la pasarela. El desfile de la colección otoño-invierno 2026-2027, presentado el 6 de marzo durante la Semana de la Moda de París, será recordado como su último show para Nina Ricci.
Con este cierre simbólico, Reed concluye una etapa en la que buscó reinterpretar el legado de la maison fundada en 1932, llevando su estética hacia una narrativa más contemporánea y abierta.
Durante su dirección creativa, el diseñador apostó por una visión de la feminidad que trascendía los códigos tradicionales de la marca. Sus colecciones se caracterizaron por volúmenes dramáticos, siluetas esculturales, referencias al glamour clásico y una fuerte carga conceptual, elementos que conectaron con una nueva generación interesada en la moda como expresión de identidad.

Una visión inclusiva de la feminidad
Uno de los sellos más distintivos del trabajo de Reed en Nina Ricci fue su enfoque en la inclusión y la diversidad dentro del discurso de la moda. A través de sus colecciones, el diseñador exploró nuevas formas de entender la feminidad, integrando elementos que desdibujan las fronteras tradicionales entre género, estilo y expresión personal.
Esta visión se reflejó no solo en la ropa, sino también en el universo de la marca en general. Un ejemplo claro fue el lanzamiento de Vénus by Nina Ricci, una fragancia femenina que rápidamente se posicionó como una de las apuestas más importantes de la casa en los últimos años.
Con este proyecto, Reed logró extender su narrativa creativa más allá de la pasarela, consolidando una propuesta estética que combinaba romanticismo, modernidad y una fuerte identidad visual.
Un capítulo importante en la historia de la maison
Desde Nina Ricci, el reconocimiento hacia el trabajo del diseñador no se hizo esperar. Ana Trias, presidenta de la firma, destacó la influencia que Reed tuvo en la evolución reciente de la casa.
Según explicó, desde su llegada aportó una energía renovadora que ayudó a redefinir la imagen de Nina Ricci frente a un público global cada vez más interesado en propuestas creativas con discurso y personalidad.
“Harris ha aportado una perspectiva inspiradora e inclusiva, además de una creatividad excepcional. Ha escrito un hermoso capítulo en la historia de Nina Ricci”, señaló Trias.
El agradecimiento refleja la importancia de esta etapa para la marca, que durante los últimos años buscó equilibrar su herencia histórica con una mirada contemporánea capaz de conectar con nuevas audiencias.
¿Qué sigue para Nina Ricci?
Con la salida de Reed, la casa inicia ahora un periodo de transición. La firma confirmó que se tomará el tiempo necesario para definir su próximo capítulo creativo, en línea con su estrategia a largo plazo dentro del grupo Puig.
La elección de un nuevo director creativo será clave para determinar el rumbo estético de la marca en los próximos años, especialmente en un momento en el que la industria vive una constante rotación de talentos entre las grandes maisons.
Mientras tanto, la etapa de Harris Reed quedará registrada como un periodo en el que Nina Ricci exploró nuevas formas de entender su legado, combinando romanticismo, teatralidad y un discurso contemporáneo sobre la identidad.
Por su parte, el diseñador se prepara para concentrarse en el crecimiento de su propia firma, que en los últimos años ha ganado notoriedad internacional gracias a su estética audaz y su capacidad para fusionar moda, espectáculo y cultura pop.
En una industria donde la creatividad evoluciona constantemente, los finales también suelen ser el inicio de nuevas historias.





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