Cuando se habla del US Open, lo primero que viene a la mente es el rugido del público, los intercambios imposibles de devolver y los grandes nombres que luchan por uno de los trofeos más codiciados del tenis mundial. Sin embargo, en los últimos años, otro protagonista se ha robado parte del show, uno que no empuña raquetas ni viste de blanco: el Honey Deuce, el cóctel oficial del torneo, que se ha convertido en una auténtica sensación cultural y comercial.
Lo que comenzó como una idea para añadir un toque especial a la experiencia del US Open, hoy es una máquina de generar millones de dólares, un souvenir de lujo y hasta un accesorio de moda entre los asistentes al torneo en Nueva York.
Pero, ¿qué tiene esta bebida que la hace irresistible tanto para fanáticos casuales como para estrellas de Hollywood?
Honey Deuce: Cómo un cóctel se convirtió en ícono del US Open
La historia del Honey Deuce se remonta a hace casi dos décadas, cuando Grey Goose, la prestigiosa marca de vodka y patrocinadora del US Open, buscaba crear una bebida exclusiva para el evento. El objetivo era claro: algo fácil de preparar en grandes cantidades, refrescante, sofisticado y que, de algún modo, reflejase el espíritu del tenis.
Para lograrlo, recurrieron a Nick Mautone, bartender y restaurador neoyorquino, quien diseñó una receta simple pero brillante: vodka premium, limonada fresca, un toque de licor de frambuesa y, como toque maestro, tres bolitas de melón congeladas que evocan el aspecto de pelotas de tenis en miniatura. Servido en un vaso conmemorativo que cada año se actualiza con los nombres de los campeones del torneo, el Honey Deuce no solo era un cóctel, sino una experiencia completa.
Un fenómeno de ventas (y de marketing impecable)
Desde su debut, el Honey Deuce ha escalado en popularidad a pasos agigantados. Hoy en día, no solo es el cóctel más vendido del torneo, sino uno de los elementos que definen la experiencia de asistir al US Open.
Para ponerlo en perspectiva:
- Solo en la edición pasada, se vendieron más de 450,000 unidades.
- Cada cóctel tiene un precio que este 2025 alcanza los 23 dólares.
- Según datos de Grey Goose, cada 3,8 segundos se sirve un Honey Deuce durante el torneo.
El resultado: más de 10 millones de dólares en ingresos solo en cócteles, una cifra que, por sí sola, podría cubrir el premio en metálico del campeón individual del US Open.
Pero no todo es cuestión de sabor o de frescura. El vaso conmemorativo en el que se sirve se ha convertido en un objeto de deseo. Año con año, miles de asistentes lo guardan como souvenir de lujo. En 2023, incluso fue nombrado por el New York Times como “el accesorio de moda de la temporada”, consolidando así al Honey Deuce como un producto que trasciende la barra para convertirse en ícono cultural.

Celebridades, tenis y un cóctel que no pasa desapercibido
Parte del éxito del Honey Deuce también se debe a su presencia constante en las manos correctas. Cada año, celebridades, influencers y deportistas son captados con la bebida en las gradas, y cada foto se vuelve un pequeño golpe de marketing viral.
Estrellas como Kylie Jenner, Timothée Chalamet, Emily Ratajkowski y Leonardo DiCaprio han sido vistos disfrutando del cóctel en medio de partidos decisivos. La imagen es poderosa: una bebida elegante, fresca, visualmente atractiva y asociada al glamour del US Open y de Nueva York en su momento más vibrante del verano.
No se trata solo de un trago, sino de un statement de estilo: quien sostiene un Honey Deuce no solo está viendo tenis, está participando de la experiencia más exclusiva del torneo.
¿Por qué el Honey Deuce funciona tan bien?
El éxito de esta bebida no es casualidad. Hay varios factores que la han convertido en el fenómeno que es hoy:
- Identidad clara: Es un cóctel exclusivo, creado para el US Open y para nadie más.
- Estética atractiva: Los colores, el vaso conmemorativo, las bolitas de melón evocando pelotas de tenis: todo es Instagram-friendly.
- Precio aspiracional: No es barato, pero tampoco inalcanzable, lo que lo convierte en una indulgencia accesible dentro de un evento premium.
- Asociación con el lujo y la moda: Su vínculo con celebridades y con la marca Grey Goose refuerza su imagen sofisticada.
- Tradición anual: Se renueva cada temporada, convirtiéndose en un ritual que los asistentes esperan y disfrutan.

Cómo preparar tu propio Honey Deuce en casa
Parte de la magia del Honey Deuce está en el contexto, pero eso no significa que no puedas disfrutarlo aunque no estés en Queens. Prepararlo en casa es sencillo, y hacerlo durante la transmisión del torneo puede convertirse en tu nueva tradición.
Ingredientes:
- 40 ml de vodka (Grey Goose es el ideal, pero puedes usar tu favorito premium)
- 90 ml de limonada fresca
- 10 ml de licor de frambuesa (Chambord funciona perfecto)
- 3 bolitas de melón dulce congeladas
- Hielo al gusto
Preparación:
- Llena un vaso alto con hielo.
- Añade el vodka, seguido de la limonada fresca y el licor de frambuesa.
- Decora con una brocheta con tres bolitas de melón dulce congeladas para recrear el look “pelotas de tenis”.
Y listo: un pedacito del US Open en tu propio hogar.
El Honey Deuce: mucho más que un cóctel
Con casi dos décadas de historia, el Honey Deuce ya no es simplemente una bebida exclusiva del US Open: es parte de su ADN. Representa cómo el deporte, el lujo y la cultura pop pueden mezclarse con precisión quirúrgica para generar no solo ingresos, sino también momentos icónicos.
Así, cada año, mientras los mejores tenistas del mundo luchan punto a punto, miles de vasos de Honey Deuce se levantan para brindar por la grandeza del tenis, por la tradición y, por qué no, por el marketing mejor ejecutado que una bebida ha tenido en la historia del deporte.





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