Patricio O’Ward regresa al escenario que lo vio brillar frente a su gente. Este octubre de 2025, el piloto mexicano se subirá nuevamente al monoplaza de McLaren para disputar la primera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de México, en el Autódromo Hermanos Rodríguez. La escudería británica lo confirmó oficialmente, consolidando su relación con el joven talento originario de Monterrey y actual figura en la NTT INDYCAR SERIES.
A sus 26 años, Pato no solo representa la promesa del automovilismo nacional, sino que se ha convertido en una pieza estratégica para McLaren. Su presencia en los entrenamientos del GP de México no es un gesto simbólico: es una decisión técnica y táctica que habla del nivel de confianza que la escudería tiene en él.
Una relación que se fortalece con cada vuelta
Esta será la cuarta ocasión en que O’Ward participe en una práctica oficial de Fórmula 1. Debutó en Abu Dhabi en 2022, repitió en el mismo circuito en 2023 y ya sabe lo que es enfrentarse al trazado mexicano tras su participación en los entrenamientos del año pasado. En cada una de esas apariciones, el piloto regio ha demostrado madurez, técnica y una comprensión profunda del coche, lo que lo ha mantenido en la órbita directa de la F1.
Andrea Stella, director del equipo McLaren, fue enfático: “Pato realizó una valiosa contribución la temporada pasada y sigue impresionando en la IndyCar. Nos complace confirmar que participará en la FP1 del Gran Premio de la Ciudad de México de 2025”. Además, recalcó que su rol dentro del equipo se expande este año como parte activa de la reserva de pilotos de la escudería.
La oportunidad también servirá como una nueva ventana de experiencia para O’Ward, que se pondrá al volante del MCL39, el auto con el que McLaren ha tenido una temporada sólida y ascendente. Aunque aún no se ha confirmado si correrá con el monoplaza de Lando Norris o el de Oscar Piastri, lo que es seguro es que este stint en casa será clave para su desarrollo.
El rugido de una nueva generación
Pato O’Ward no es un novato en el sentido clásico. Tiene años de experiencia en monoplazas, múltiples podios en la IndyCar y una conexión emocional innegable con la afición mexicana. Lo que sí es, sin duda, es la encarnación de una nueva generación de pilotos que no temen combinar carisma con resultados, velocidad con estrategia y ambición con humildad.
Su participación en el GP de México es también una fiesta para los fans. O’Ward tiene una base sólida de seguidores que lo han acompañado desde sus días en la Indy Lights, y que ahora lo ven como el embajador natural del automovilismo mexicano en la escena global. No es casualidad que cada vez que se anuncia su presencia en un evento de F1, la euforia se multiplica en redes sociales y tribunas.
Más que una práctica libre
Aunque muchos podrían ver su aparición en la FP1 como un simple entrenamiento, lo cierto es que este tipo de sesiones tienen un impacto estratégico real. Sirven para recolectar datos, afinar el comportamiento del coche en pista y, sobre todo, permitir que pilotos de reserva y jóvenes talentos se familiaricen con las exigencias de la máxima categoría del automovilismo.
En este contexto, O’Ward representa una apuesta que va más allá del marketing. Su habilidad al volante, su capacidad de adaptación y su experiencia previa en monoplazas de alto rendimiento lo posicionan como un nombre a seguir con atención, especialmente si McLaren considera futuras rotaciones o eventualidades dentro de su alineación titular.
Además, para finales de octubre, Pato ya habrá concluido su temporada en la IndyCar, por lo que su enfoque estará completamente puesto en aprovechar esta nueva oportunidad en F1. Todo parece alinearse para que su actuación sea una muestra más de su potencial a largo plazo dentro del paddock.
Un mexicano en McLaren: Más que una coincidencia
McLaren ha sido históricamente una escudería que apuesta por el talento joven y por perfiles distintos. En O’Ward han encontrado un piloto con garra, inteligencia y una gran proyección internacional. Su perfil encaja perfectamente con la narrativa actual del equipo: competitividad, renovación y frescura.
Ver a un piloto mexicano vestir los colores de McLaren, en el trazado más emblemático del país, es también un símbolo de lo lejos que ha llegado el automovilismo nacional. Y si algo queda claro, es que Pato O’Ward no está en la F1 solo para probar: está para quedarse.
Palpitamos el rugido de los motores y el orgullo de tener a un mexicano a bordo. Pato O’Ward ya está listo para volar en el GP de México 2025.
Por Adrián Morales





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