En un mundo donde la moda parece reinventarse cada temporada, pocas historias logran capturar el espíritu del cambio como la de Awar Odhiang. Con apenas 23 años, la modelo nacida en un campo de refugiados en Etiopía y criada en Calgary, Canadá, se ha convertido en un símbolo de resiliencia, diversidad y carisma.
Su presencia no solo ilumina las pasarelas: redefine lo que significa ser una supermodelo en el siglo XXI.
Awar no se limita a desfilar, sino que encarna un nuevo tipo de energía que la industria llevaba años buscando: la alegría genuina, la conexión con el público y una confianza que no se disfraza. Su sonrisa al final del desfile Spring/Summer 2026 de Chanel, bajo la dirección debutante de Matthieu Blazy, se volvió viral en cuestión de minutos, catapultándola a la cima de la conversación global.
“Lo que hace diferente a Awar no es solo su belleza, sino su manera de habitar la moda”, comentaba un editor de Vogue Runway. “Tiene una presencia magnética, pero también una humanidad que no se ve todos los días”.
El ascenso imparable de Awar Odhiang
Awar Odhiang no viene del privilegio ni de los circuitos tradicionales de la moda. Su historia comienza en un campo de refugiados en Etiopía, donde su familia huyó de la guerra civil en Sudán del Sur.
Cuando tenía apenas unos años, se trasladaron a Canadá, donde crecería rodeada de una comunidad multicultural y resiliente.
Fue precisamente en Calgary donde descubrió el modelaje, casi por casualidad. Su figura elegante, su porte natural y su carisma innato llamaron la atención de agencias locales que rápidamente vieron su potencial internacional. En cuestión de meses, su carrera dio un salto meteórico.
Awar pasó de las pruebas de cámara en su ciudad natal a desfilar para Hermès, Prada, Louis Vuitton, Balenciaga, Bottega Veneta y Schiaparelli, consolidando un currículum que cualquier modelo soñaría tener a lo largo de una década.

La modelo del año (según todos)
En 2024, el sitio especializado Models.com la incluyó entre las nominadas a Model of the Year, una distinción que marcó el inicio de una nueva era para su carrera.
Desde entonces, Awar ha protagonizado campañas, editoriales y desfiles que no solo la posicionan como una de las modelos más destacadas del momento, sino también como un rostro icónico de la diversidad moderna.
Su estilo combina sofisticación con una frescura desarmante. Awar no representa solo la belleza clásica; representa una historia, una voz y una autenticidad que resuena con una generación que busca referentes reales.
“Quiero que las chicas negras y refugiadas vean que pueden estar en cualquier parte del mundo y seguir siendo ellas mismas”, declaró recientemente en una entrevista.

Schiaparelli FW24: un momento que marcó tendencia
La temporada FW24 de Schiaparelli fue uno de los escenarios que consolidó el estatus de Awar Odhiang como musa contemporánea.
Vestida con un look que combinaba elegancia dramática y una construcción escultural, la modelo dominó la pasarela con una presencia magnética.
El outfit —una pieza de alta costura que mezclaba texturas metálicas y cortes futuristas— se volvió uno de los más fotografiados de la semana de la moda de París.
Ese instante fue decisivo. La imagen de Awar caminando con paso firme, mirada elevada y una serenidad deslumbrante dio la vuelta al mundo. Schiaparelli encontró en ella no solo una modelo, sino una intérprete del arte que encarna cada colección.

Saint Laurent FW24/25: cerrar un show y hacer historia
Poco después, Anthony Vaccarello, director creativo de Saint Laurent, la eligió para cerrar el desfile otoño-invierno 2024/25.
Con un microvestido negro de transparencias estratégicas, Awar Odhiang dominó el escenario nocturno de la Torre Eiffel con una mezcla de poder y elegancia. El público estalló en aplausos. La crítica coincidió: su caminata fue el momento más electrizante del desfile.
Ese cierre confirmó lo que muchos ya intuían: Awar no era una modelo más, sino una figura que marcaba una nueva era de sensualidad y fuerza femenina en la pasarela.

Zara y Louis Vuitton: del lujo a lo masivo
Awar también ha demostrado que su impacto trasciende la alta costura.
Participó en el 50º aniversario de Zara, un proyecto que celebró medio siglo de historia de la marca española con colaboraciones exclusivas de diseñadores y creativos globales.
Awar apareció en la campaña central del aniversario, aportando su toque de sofisticación contemporánea a una marca que busca evolucionar su narrativa de estilo.
Poco después, su rostro se convirtió en protagonista de un lanzamiento histórico: la primera colección de maquillaje de Louis Vuitton, desarrollada bajo la dirección de Pat McGrath.
Con labiales, bálsamos y sombras que combinan lujo con expresión artística, la campaña mostró a Awar en una faceta más íntima y etérea, consolidando su posición como musa global de belleza.

Awar Odhiang, en el VSFS 2024
Su presencia también se dejó sentir en uno de los regresos más esperados del año: el Victoria’s Secret Fashion Show 2024. Awar Odhiang desfiló en el evento con una actitud más relajada pero profundamente sensual, demostrando que puede dominar tanto la elegancia de la alta costura como el magnetismo del espectáculo. Su paso por la pasarela de Victoria’s Secret confirmó su versatilidad: una modelo que puede ser etérea, poderosa y cercana, todo al mismo tiempo.

Chanel SS26: un cierre histórico
Pero el verdadero momento que inmortalizó su nombre fue su cierre del desfile Spring/Summer 2026 de Chanel, el debut de Matthieu Blazy como director creativo de la maison.
El show, celebrado en París, fue uno de los más esperados de la década. Y el gran final, protagonizado por Awar, se convirtió en un símbolo viral.
Luciendo una camisa blanca de seda oversize y una falda de plumas multicolor que ondeaban con cada paso, Awar recorrió la pasarela con una sonrisa amplia, saludando al público y abrazando al diseñador al final del recorrido.En ese instante, se rompieron dos tradiciones: la rigidez de Chanel y la idea de la modelo distante.
Además, su participación marcó un hecho histórico: Awar Odhiang se convirtió en la tercera modelo negra en cerrar un desfile de Chanel en 115 años.
La primera fue Alek Wek en 2004; la segunda, Adut Akech en 2018; y ahora, Awar, en 2025.Tres mujeres, tres generaciones y una misma línea de evolución hacia una moda más inclusiva.
El poder de una nueva era
Awar Odhiang encarna una transformación más profunda que va más allá del estilo.
Representa una generación de modelos que entienden la moda como un espacio de expresión y representación, no solo de estética.
Su energía contagiosa, su humildad y su manera de habitar la pasarela la convierten en un fenómeno difícil de ignorar.
Hoy, con campañas globales, portadas y una base de fans en ascenso, Awar no solo está conquistando la industria: la está reescribiendo.La historia apenas comienza, pero una cosa es clara: Awar Odhiang no es el futuro de la moda, es su presente más luminoso.












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