Hay carreras en la moda que comienzan frente a una cámara profesional, en un casting o dentro de una agencia. La de Rachel Ojuromi comenzó de una manera mucho más orgánica: caminando por las calles de Nigeria, experimentando con ropa y convirtiendo su propia mirada sobre la moda en contenido digital.

A principios de 2026, Rachel empezó a compartir en Instagram videos en los que aparecía recorriendo mercados, calles y distintos rincones de su ciudad mientras llevaba looks llenos de color, referencias vintage, piezas de segunda mano y prendas que desafiaban la idea tradicional de lo que debe ser un contenido de moda. Meses después, esa misma personalidad que había construido frente a una audiencia digital llegó hasta uno de los escenarios más importantes de la industria: la pasarela de Chanel Spring/Summer 2027 en París.

El salto puede parecer extraordinario, pero su historia tiene poco de casualidad. Antes de que una maison internacional reparara en ella, Rachel ya había desarrollado una identidad creativa propia, una comunidad y una manera muy particular de entender la ropa. Su historia también habla de una industria en transformación, donde las redes sociales se han convertido en una plataforma para descubrir nuevos talentos y donde la personalidad puede ser tan importante como un portafolio tradicional.

¿Quién es Rachel Ojuromi?

Con apenas 22 años, Rachel Ojuromi nació y creció en Lagos, Nigeria, una ciudad que ha terminado convirtiéndose en una parte fundamental de su lenguaje visual. Aunque actualmente el modelaje ocupa un lugar importante en su carrera, no fue el primer camino que imaginó para sí misma.

Rachel estudió cinematografía y desde muy joven se sintió atraída por las historias, las imágenes y la construcción de universos creativos. Con el tiempo, su interés se expandió hacia la escritura, la dirección creativa, la comunicación y, finalmente, la moda.

En su casa también existía una relación cercana con la ropa. Su madre se dedicaba a vender prendas y accesorios y seguía de cerca lo que ocurría en la industria. Las revistas y los libros de moda formaron parte del entorno en el que Rachel creció y alimentaron una curiosidad que después encontraría en Internet una biblioteca prácticamente infinita.

Ahí comenzó otra etapa de su formación. Desfiles antiguos, campañas, videoclips, análisis de colecciones y referencias de distintas épocas fueron construyendo un archivo visual que hoy se refleja en su estilo. Prada, Martin Margiela, Martine Rose, Dsquared2 y distintas expresiones de la cultura pop conviven en su imaginario con la estética de Nollywood, la moda de los años 2000 y la energía de Lagos.

El resultado no es una reproducción literal de esas referencias. Rachel las mezcla, las transforma y las lleva a su propio contexto.

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giverachelashot

Cuando la moda sale de las pantallas

Uno de los aspectos más interesantes del trabajo de Rachel es que sus videos no parecen producidos para existir únicamente dentro de Instagram. En ellos, Lagos es parte del look.

Puede aparecer caminando por un mercado, atravesando una calle, subiendo a un vehículo o simplemente desplazándose por la ciudad mientras lleva un conjunto llamativo. La gente continúa con su rutina alrededor, los coches pasan y la vida sucede sin detenerse para crear una fotografía perfecta.

Esa espontaneidad es precisamente lo que diferencia su contenido de un fit check tradicional. Rachel no presenta únicamente qué lleva puesto: construye pequeñas escenas en las que la ropa convive con la vida cotidiana.

Detrás de muchos de estos looks está Debby Fasingha, diseñadora, estilista y amiga cercana de Rachel. Juntas han desarrollado buena parte de la identidad estética que hizo reconocible a Rachel (@giverachelashot), mientras que colaboradores como Odey Ikpä han ayudado a construir la imagen que aparece en pantalla.

La ropa tampoco depende exclusivamente de grandes firmas. Rachel y Debby han recurrido a sus propios armarios, prendas confeccionadas por ellas mismas, piezas vintage y ropa de segunda mano. Una parte importante de sus primeros looks provenía de Yaba Market, uno de los mercados de Lagos donde ambas encontraban piezas que después incorporaban a sus estilismos.

Para Rachel, esta forma de vestir también representa una declaración: el estilo no debería depender exclusivamente de las etiquetas que aparecen en una prenda.

La creatividad antes que el algoritmo

Aunque Instagram fue fundamental para amplificar su trabajo, reducir la historia de Rachel a un fenómeno viral sería quedarse en la superficie.

Su contenido empezó a llamar la atención porque detrás de cada video existía una intención estética. Había referencias, investigación, styling, dirección y una decisión consciente de utilizar la ciudad como escenario.

Esa manera de trabajar también explica por qué su historia resulta particularmente interesante en un momento en el que las redes sociales están modificando la manera en que la industria descubre nuevos rostros.

Hoy, una modelo puede llegar a un casting no solo con fotografías profesionales, sino con una identidad digital completamente desarrollada. Puede tener una comunidad, un lenguaje visual, proyectos previos y una narrativa que ya existe antes de que una gran marca la descubra.

Rachel representa justamente esa nueva generación.

Sin embargo, también demuestra que hacerse visible en Internet no es suficiente. Detrás de una cuenta que se vuelve viral hay años de referencias, colaboraciones, trabajo creativo y una visión que debe ser capaz de mantenerse cuando la atención deja de ser momentánea.

The Process Africa: crear oportunidades para otros

Mucho antes de convertirse en una de las nuevas caras de Chanel, Rachel ya estaba pensando en cómo generar oportunidades para otros creativos.

Hace aproximadamente tres años creó The Process Africa, una plataforma enfocada en documentar y apoyar a jóvenes talentos de la escena creativa africana.

La iniciativa nació de una inquietud personal: muchas veces la industria presta atención a un creativo cuando su trabajo ya está terminado y comienza a ser reconocido, pero pocas veces se observa todo lo que ocurre antes de ese momento.

The Process Africa busca precisamente poner el foco en ese proceso. La plataforma ha compartido el trabajo de nuevos talentos, ha impulsado exposiciones y ha creado espacios para que artistas y creativos puedan comenzar a construir experiencia.

Esta parte de su trayectoria permite entender mejor quién es Rachel. Su interés por la moda no está separado de su interés por el cine, la dirección creativa o la cultura. Todo forma parte de una misma necesidad de contar historias y construir imágenes.

@giverachelashot

El día que Chanel encontró a Rachel

La conexión con Matthieu Blazy comenzó antes de que Rachel llegara a París.

Rachel seguía el trabajo del diseñador desde su etapa en Bottega Veneta y encontró especialmente interesante su manera de combinar prendas aparentemente sencillas con detalles inesperados y una construcción mucho más compleja.

Cuando Blazy llegó a Chanel, Rachel y Debby comenzaron a experimentar con las nuevas propuestas de la maison desde su propio contexto.

Uno de esos momentos fue su reinterpretación de la colección Chanel Métiers d’art 2026, presentada en el metro de Nueva York. La idea de llevar la moda a un espacio cotidiano conectó especialmente con Rachel, quien decidió trasladar esa conversación a las calles de Lagos.

Junto con Debby y Odey, creó su propia versión utilizando prendas de sus armarios, piezas vintage y ropa de segunda mano. El resultado fue un video que consiguió una enorme respuesta en redes sociales y llegó hasta el propio Matthieu Blazy.

El diseñador comenzó a seguir a Rachel y reaccionó públicamente al contenido con una palabra que terminaría teniendo un peso inesperado: “Everything”, acompañada de un corazón.

Poco después, Rachel recibió una llamada de su equipo. La noticia era difícil de imaginar: había sido seleccionada para formar parte del próximo desfile de Chanel.

Lo que comenzó como una conversación creativa en Instagram estaba a punto de convertirse en una aparición sobre una de las pasarelas más importantes del mundo.

Model walking down the runway in a patterned yellow and gray outfit, showcasing a stylish summer look.
Chanel

Rachel Ojuromi debuta en Chanel SS27

El 5 de octubre de 2026, Rachel Ojuromi debutó oficialmente como modelo para Chanel Spring/Summer 2027 en el Grand Palais de París.

La colección, integrada por 83 looks, exploró diferentes facetas del universo de Gabrielle Chanel a través de nuevos volúmenes, transparencias, sastrería de inspiración masculina y reinterpretaciones del tweed.

Rachel apareció en la pasarela con un conjunto de tweed en tonos gris y amarillo, una elección que también tenía un pequeño vínculo personal: el amarillo es el color favorito de Debby Fasingha, su amiga y colaboradora creativa.

Pero quizá uno de los detalles más significativos de su debut estuvo lejos de la ropa.

Chanel decidió conservar parte de aquello que había hecho reconocible a Rachel. Sus trenzas permanecieron y el beauty look fue sencillo, permitiendo que su identidad siguiera presente en lugar de transformarla completamente para adaptarla a la imagen tradicional de una modelo de pasarela.

Y ahí está uno de los grandes símbolos de su llegada a Chanel: Rachel no tuvo que dejar atrás quién era para entrar en uno de los grandes nombres de la moda.

Chanel

De Lagos al mundo

La historia de Rachel Ojuromi refleja una transformación que está ocurriendo en la industria de la moda. Las grandes casas continúan teniendo el poder de convertir un nombre en una figura global, pero cada vez resulta más difícil separar ese proceso de las comunidades y plataformas digitales que existen antes.

Rachel llegó a Chanel con una historia propia.

Llegó desde Lagos, con una estética construida entre mercados, archivos digitales, ropa vintage, cine, amistad y creatividad. Llegó después de experimentar con la moda sin esperar necesariamente que una maison la descubriera. Y llegó con una audiencia que ya entendía su lenguaje.

Su debut en Chanel SS27 no es solamente el siguiente paso de una modelo de 22 años. Es también una señal de hacia dónde se dirige la moda: hacia una generación que no espera a que alguien le entregue una identidad, sino que comienza a construirla por cuenta propia.

Porque antes de caminar por el Grand Palais, Rachel Ojuromi ya había aprendido a convertir una calle de Lagos en una pasarela. Y quizá esa sea la razón por la que su llegada a Chanel se siente menos como un descubrimiento y más como el reconocimiento de una voz que ya estaba ahí.

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