Hay momentos en la moda que duran apenas unos segundos, pero terminan acompañando a una modelo durante años. Para Ming Xi, uno de ellos ocurrió frente a miles de espectadores y las cámaras del Victoria’s Secret Fashion Show en Shanghái. Su caída se convirtió rápidamente en un fenómeno viral, pero aquella imagen nunca contó la historia completa. En 2026, su regreso a la pasarela de la marca ofrece una oportunidad para mirar más allá de ese instante y descubrir todo lo que ocurrió después.
El pasado 18 de octubre de 2026, la modelo china volvió a desfilar en Los Ángeles durante el Victoria’s Secret Fashion Show, ocho años después de su última participación en el espectáculo. Su aparición marcó un nuevo capítulo en una trayectoria que ha transitado entre las grandes pasarelas, las casas de lujo y una vida personal que también ha evolucionado lejos de los reflectores.
Para quienes recuerdan lo ocurrido en 2017, verla de nuevo en el desfile tuvo un significado especial. Esta vez, la atención no estaba puesta en un tropiezo, sino en su capacidad de regresar a un escenario que forma parte de su historia.
Ming Xi y la caída viral que marcó el Victoria’s Secret Fashion Show 2017
El 20 de noviembre de 2017, Ming Xi participaba en el Victoria’s Secret Fashion Show celebrado en Shanghái, su ciudad natal, cuando tropezó con la capa de su vestido y cayó de rodillas frente al público. En cuestión de segundos, una de las modelos más reconocidas del espectáculo quedó en el centro de una escena que recorrería las redes sociales en todo el mundo.
La modelo Gizele Oliveira se acercó para ayudarla a levantarse. Ming Xi recuperó la compostura, acomodó su atuendo y continuó su recorrido hasta completar la caminata. Aunque el desfile siguió adelante, las imágenes de la caída se difundieron rápidamente y convirtieron aquel momento en uno de los más recordados en la historia reciente de Victoria’s Secret.

La situación tenía una carga emocional particular: Ming Xi desfilaba en su ciudad natal y su familia estaba presente. Lo que debía ser una noche importante en su carrera terminó convirtiéndose en una experiencia difícil, amplificada por la velocidad con la que las redes sociales convierten un instante en una historia global.
Sin embargo, hay algo que suele perderse cuando se recuerda aquel episodio: la modelo se levantó y terminó su trabajo. No pudo cambiar lo que había ocurrido, pero sí la manera de responder ante ello.
De Shanghái a su regreso: Ming Xi demuestra que una caída no define una carrera
Lejos de abandonar la pasarela, Ming Xi regresó al Victoria’s Secret Fashion Show en 2018. Aquella fue su sexta participación consecutiva en el espectáculo, al que había llegado por primera vez en 2013.
Su regreso un año después de la caída fue una señal de continuidad profesional. La modelo siguió vinculada a la industria y demostró que un momento viral, por difícil que sea, no tiene por qué convertirse en el punto final de una trayectoria.

Ocho años después de su última aparición en el desfile, Ming Xi volvió a ponerse frente a las cámaras en 2026. Su participación representó un reencuentro con una pasarela que había sido importante en su carrera, pero también con una imagen pública que durante mucho tiempo estuvo asociada a lo ocurrido en Shanghái.
Esta vez, su historia podía contarse desde otro lugar: el de una mujer que ha vivido nuevas experiencias, construido una familia y mantenido su relación con el universo de la moda. Su regreso no borra el pasado ni necesita hacerlo. Lo que cambia es la perspectiva desde la que se observa.
Ming Xi fuera de la pasarela: matrimonio, maternidad y nuevos aprendizajes
Durante los años en los que no participó en el Victoria’s Secret Fashion Show, Ming Xi también experimentó cambios importantes en su vida personal. La modelo se casó con el empresario Mario Ho, hijo del magnate Stanley Ho, y formó una familia.
Además, amplió su formación académica al cursar un programa de Maestría Ejecutiva en Administración de Empresas (EMBA) en la Universidad de Hong Kong. Esta decisión muestra una faceta que no siempre ocupa los titulares dedicados a las modelos: el interés por explorar otros conocimientos y construir una identidad que no dependa exclusivamente de las pasarelas.
Su historia también recuerda que las carreras dentro de la moda no siempre siguen una línea recta. Hay temporadas de mayor exposición, pausas, decisiones personales y nuevos proyectos que transforman las prioridades. En el caso de Ming Xi, el regreso a Victoria’s Secret ocurre después de una etapa en la que su vida se amplió más allá del modelaje.
Por eso, su comeback tiene una lectura que va más allá de volver a desfilar. Es la oportunidad de reencontrarse con una parte de su trayectoria desde una versión distinta de sí misma.

El vestido de novia Dior de Ming Xi: un capítulo especial en la alta costura
La relación de Ming Xi con la moda también ha tenido momentos memorables fuera de las pasarelas. Uno de ellos fue su boda con Mario Ho, para la que lució un vestido nupcial diseñado por Jonathan Anderson junto al equipo de Dior Haute Couture.
La pieza destacó por representar una incursión especial del diseñador en el universo nupcial de la casa francesa. En lugar de apostar por una silueta que buscara dominar la escena, el vestido tenía una elegancia más contenida, pensada para acompañar a la novia y destacar su presencia.
Ming Xi llevó también otras dos propuestas durante las celebraciones: un vestido de archivo de Chanel de 1989 y un diseño de Givenchy de la colección primavera-verano 2026, firmado por Sarah Burton. Cada elección reflejó una faceta distinta de su relación con la moda, entre la historia de las grandes casas y la mirada contemporánea de sus directores creativos.
El vestido de Dior incorporó referencias artísticas vinculadas con el trabajo de Magdalene Odundo y un tejido de seda con brillo natural, mientras que las joyas completaron el conjunto sin restarle protagonismo a la silueta. La modelo eligió un collar de diamantes de 52 quilates acompañado de pendientes, piezas que describió como objetos con un valor sentimental que podría trascender generaciones.
Este episodio permite conocer otra dimensión de Ming Xi: la de una mujer cuya relación con la moda también se expresa en decisiones personales y recuerdos que van más allá de una campaña o un desfile.
Ming Xi en el Victoria’s Secret Fashion Show 2026: una historia que merece contarse de nuevo
El regreso de Ming Xi al Victoria’s Secret Fashion Show reúne dos imágenes muy diferentes de una misma carrera. Por un lado, está la caída de Shanghái en 2017, un instante que quedó registrado y que millones de personas llegaron a conocer. Por otro, está su aparición en Los Ángeles en 2026, después de años de cambios profesionales y personales.
La diferencia no está en que el pasado haya desaparecido, sino en que ya no tiene por qué contar toda la historia. Ming Xi es mucho más que aquel momento viral: es una modelo que ha trabajado con grandes firmas, ha formado parte de uno de los desfiles más reconocidos de la industria y ha construido una vida que no se limita a lo que ocurre frente a las cámaras.

En una época en la que las redes sociales pueden reducir una trayectoria a unos cuantos segundos, su regreso invita a recordar que las carreras reales están hechas de capítulos mucho más amplios. Una caída puede convertirse en una imagen inolvidable, pero no tiene que definir todo lo que viene después.
Y quizá esa sea la razón por la que el regreso de Ming Xi resulta tan significativo. No se trata únicamente de volver a caminar por una pasarela, sino de hacerlo con una historia que ha seguido avanzando mucho después de que las cámaras dejaran de mirar.











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