Durante años, el brunch fue el rey indiscutible de las mañanas relajadas y los fines de semana con amigos. Pero ahora, una nueva propuesta gastronómica está ganando terreno en las tardes: el drunch. Este término, derivado de la fusión entre dinner (cena) y lunch (comida), se está convirtiendo en un fenómeno global que transforma los afterworks en momentos de desconexión sabrosa y sin pretensiones. No es solo una moda: es una forma de vivir y comer que se adapta al ritmo acelerado de la vida urbana.

¿Qué es exactamente el drunch?

El drunch es más que una comida ligera entre la tarde y la noche. Es un concepto gastronómico que pone el acento en lo social, lo informal y lo sabroso. Suele disfrutarse entre las 18:00 y las 21:00 horas, justo en ese momento en el que sales del trabajo pero aún no estás listo para encerrarte en casa.

A diferencia de una cena formal o una comida rápida, el drunch se basa en mini-porciones de recetas gourmet o comfort food, ideales para compartir. Imagina una mesa llena de tapas creativas, cócteles artesanales, sliders reinventados, tacos fusión, postres en versiones mini y platillos globales reinterpretados. Todo acompañado de buena música, luces cálidas y una atmósfera pensada para relajarte.

¿Por qué se ha vuelto tan popular?

El auge del drunch tiene muchas razones, pero la principal es que responde a nuevas formas de socializar y consumir. En un contexto donde buscamos cada vez más experiencias flexibles, espontáneas y placenteras, el drunch es la respuesta perfecta. No es tan estructurado como una cena, ni tan informal como un snack de media tarde. Es el punto medio ideal.

También ha cobrado fuerza gracias al crecimiento de la cultura del afterwork, especialmente entre jóvenes profesionales, creativos y nómadas digitales que quieren desconectar sin necesidad de encerrarse en un restaurante caro o una casa. El drunch convierte cualquier tarde común en un plan gastronómico.

drunch-la-nueva-experiencia-foodie-que-conquista-las-tardes-y-revoluciona-el-afterwork-2
Todo sobre el drunch, la tendencia gastronómica que está revolucionando los afterworks Getty Images

De la merienda-cena al drunch 2.0

Aunque parezca una novedad reciente, el drunch tiene raíces tradicionales. Recuerda a la “merienda-cena” típica de algunos países mediterráneos, pero actualizada con un toque cosmopolita. En ciudades como Madrid, Barcelona, Berlín, Ciudad de México o Buenos Aires, el drunch ha evolucionado con la creatividad de chefs que proponen platillos sofisticados, opciones veganas o menús temáticos de temporada.

Restaurantes y bares también están viendo en el drunch una oportunidad de negocio: atrae a una clientela joven que valora tanto la calidad como la experiencia, y permite llenar mesas en horarios que antes eran “muertos” entre la comida y la cena.

¿Qué se sirve en un drunch?

Lo más atractivo del drunch es su versatilidad gastronómica. No hay reglas estrictas, pero sí una filosofía: sorprender el paladar en formato pequeño, con opciones que inviten a probar, compartir y repetir. Algunos ejemplos populares de platillos para drunch incluyen:

  • Mini hamburguesas con ingredientes gourmet
  • Croquetas de autor con salsas caseras
  • Tostadas creativas (aguacate, hummus, trufa)
  • Gyozas o baos rellenos de sabores inusuales
  • Tacos de fusión asiático-mexicana
  • Pinchos fríos y calientes
  • Cheesecakes o mousses en vasitos
  • Mocktails y cócteles artesanales en formatos “sample”

Todo se piensa para ser instagrameable, delicioso y fácil de compartir.

Drunch y bebidas: la pareja ideal

No hay drunch sin bebida. Este concepto apuesta por el maridaje casual: vino blanco frío, gin tonics suaves, cervezas artesanales o cócteles con bajo contenido alcohólico que inviten a quedarte más tiempo. También están en auge los mocktails creativos, las kombuchas de autor y las bebidas con infusiones naturales.

Muchos lugares ofrecen menús cerrados de drunch que incluyen un platillo salado, uno dulce y una bebida, lo que lo convierte en una opción económica y accesible para quienes buscan calidad sin gastar una fortuna.

¿Dónde vivir la experiencia drunch?

En México, el drunch ya empieza a aparecer en las cartas de cafés, bares y terrazas de moda. Algunas propuestas en CDMX incluyen terrazas en la Roma, wine bars en la Condesa o gastrobares en la Juárez, donde se mezclan cocina internacional, ambiente relajado y playlists con onda. Lo ideal es elegir lugares con buena iluminación natural, espacios al aire libre y una oferta de platos que se adapten a grupos.

Algunas marcas incluso están organizando eventos drunch privados, como pop-ups o experiencias culinarias en colaboración con chefs, DJs o diseñadores. El objetivo: convertir un día cualquiera en un momento especial sin necesidad de planear demasiado.

El drunch como estilo de vida

Lo interesante del drunch no es solo su propuesta culinaria, sino su actitud ante la vida. Implica tomarte una pausa, desconectar del estrés laboral y reconectar con lo simple: buena comida, compañía agradable y una atmósfera relajada. No se trata de comer por necesidad, sino de disfrutar el acto mismo de comer y compartir.

En ese sentido, el drunch refleja una tendencia más amplia hacia el slow living y el bienestar social. Es una manera de decirle que sí al placer cotidiano, al tiempo de calidad y al goce sin culpa. Y todo eso, en apenas dos o tres horas por la tarde.

drunch-la-nueva-experiencia-foodie-que-conquista-las-tardes-y-revoluciona-el-afterwork-3
Drunch: qué es, cómo se come y dónde probarlo en México Getty Images

¿Cómo organizar tu propio drunch?

Si quieres vivir esta experiencia en casa o con amigos, aquí algunos consejos básicos para montar tu propio drunch:

  1. Define un horario: entre las 6 y 9 pm es perfecto.
  2. Prepara bocados fáciles de servir: tapas, mini-pizzas, brochetas, dips, etc.
  3. Elige una bebida insignia: un cóctel sencillo o un vino especial.
  4. Cuida la ambientación: música chill, iluminación suave, vajilla bonita.
  5. Hazlo informal: olvídate de los cubiertos y promueve el picoteo.

Organizar un drunch no requiere de un chef profesional ni de gran presupuesto. Basta con la intención de crear un espacio para relajarse y reconectar.

¿El drunch llegó para quedarse?

Todo indica que sí. El drunch responde a una necesidad contemporánea de disfrutar sin excesos, de compartir sin protocolos y de comer sin prisas. En un mundo saturado de actividades, deadlines y pantallas, este nuevo ritual urbano es una excusa perfecta para bajar el ritmo, saborear la vida y reconectar con los demás.

Así que la próxima vez que no sepas qué hacer después del trabajo, olvídate del tráfico y del celular. Mejor reúne a tus amigos, busca un lugar con buena vibra o prepara algo rico en casa. Porque el futuro del afterwork… se saborea en versión mini.

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde The Title

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo