La gastronomía ya no es solo una cuestión de estrellas Michelin o de menús imposibles de descifrar. Es una forma de narrar culturas, de contar historias con ingredientes, de tender puentes entre el pasado y el futuro a través de un plato. Este 2025, el mundo entero ha puesto los ojos (y el apetito) en Perú: Maido, el restaurante del chef Mitsuharu ‘Micha’ Tsumura, ha sido elegido como el mejor del mundo en la codiciada lista The World’s 50 Best Restaurants. Y no lo hizo solo: lo acompañan otras joyas latinoamericanas como Quintonil, Kjolle, Don Julio y Boragó, reafirmando que el sur global tiene mucho que decir —y que cocinar—.
El sabor de una revolución: Maido es el número uno
Ubicado en el corazón de Lima, Maido es mucho más que un restaurante. Es un laboratorio de sabor donde convergen la precisión japonesa y la pasión peruana. La cocina nikkei, fusión de ambas tradiciones culinarias, encuentra en Maido su máxima expresión: nigiris de erizo con leche de tigre, caldo dashi con ajíes andinos, y postres con yuzu y lúcuma. No es casualidad que este templo de la innovación ocupara ya el quinto puesto en 2024. Su ascenso a la cima era cuestión de tiempo.
Durante la gala celebrada en Turín, Italia, el chef Tsumura agradeció con humildad y entusiasmo. “Es un sueño poder hacer feliz a la gente”, dijo. “La hospitalidad y la gastronomía pueden hacer cosas sorprendentes. Pueden hacer realidad los sueños y resolver muchos problemas”. Sus palabras resumen la esencia de su cocina: generosidad, identidad y humanidad.
Latinoamérica en el top: de México a Chile
Junto con Maido, el restaurante Quintonil del chef Jorge Vallejo, ubicado en Ciudad de México, escaló hasta el tercer puesto de la lista, confirmando su papel como embajador de la nueva cocina mexicana. Kjolle, también en Lima y comandado por Pía León, subió siete posiciones hasta el lugar número 9. Don Julio, en Buenos Aires, se mantiene en el décimo, consolidando el poder del asado argentino como una experiencia de culto.
Chile también entra con fuerza: Boragó, del chef Rodolfo Guzmán en Santiago, se ubica en el puesto 23. Su enfoque en productos autóctonos y técnicas ancestrales lo ha convertido en un ícono de la cocina sostenible.
La lista se completa con otras propuestas peruanas como Mérito (26) y Mayta (39), además de Lasai en Río de Janeiro (28) y Celele, en Cartagena (48), este último reconocido con el Sustainable Restaurant Award por su labor de rescate del patrimonio culinario del Caribe colombiano.
España también brilla: Etxebarri y DiverXO, joyas del top 5
Europa tampoco se queda atrás. El Asador Etxebarri de Bittor Arguinzoniz, en el País Vasco, mantiene su segundo lugar con una propuesta en la que la parrilla es la gran protagonista. DiverXO, del irreverente chef madrileño Dabiz Muñoz, se mantiene en el cuarto, mezclando alta cocina con teatralidad, creatividad extrema y un toque punk.
Otros españoles destacados son Elkano (24) y Enigma (34), este último liderado por Albert Adrià, quien también fue galardonado con el Chefs’ Choice Award 2025, otorgado por sus colegas.
Bangkok se convierte en capital gourmet global
Una de las sorpresas de la edición 2025 es la fuerte presencia de Bangkok, con seis restaurantes en el top 50: Gaggan (6), Potong (13), Sorn (17), Sühring (22), Le Du (30) y Nusara (35). La capital tailandesa se perfila como la nueva meca de la alta cocina asiática, con propuestas que mezclan tradición, técnica y provocación.
¿Quién vota en los 50 Best Restaurants y cómo funciona?
A diferencia de las estrellas Michelin, esta lista se construye de forma más horizontal y global. Un total de 1,080 votantes —mitad hombres, mitad mujeres— integran la Academia de los 50 Mejores Restaurantes del Mundo. Son periodistas gastronómicos, chefs, restauranteros y comensales influyentes que deben haber visitado entre 6 y 10 restaurantes en los últimos 18 meses.
La votación es anónima, personal e intransferible. No se necesita haber probado el menú degustación completo ni pagar una fortuna: basta con haber vivido una experiencia memorable y documentarla con una foto. Así, la lista promueve una visión más democrática y emocional de lo que significa comer bien.
La cocina como patrimonio y poder blando
Lo que está ocurriendo con la gastronomía latinoamericana no es solo un fenómeno foodie: es una declaración de identidad. En tiempos de globalización culinaria, donde los chefs viajan más que los diplomáticos y los ingredientes se transportan con facilidad, el éxito de cocinas como la peruana, la mexicana o la colombiana significa una victoria simbólica. No es una moda, es un movimiento cultural.
Desde las técnicas ancestrales rescatadas en Chile hasta el uso sostenible de productos caribeños en Colombia, pasando por los fermentos amazónicos, los maíces criollos, los pescados del Pacífico y los cortes de carne mimados durante horas en parrillas sudamericanas, el mensaje es claro: la riqueza de nuestros territorios y saberes merece un lugar en la mesa global.
El futuro de la alta cocina: menos esnobismo, más narrativa
A diferencia de años anteriores, donde predominaban los templos culinarios de Francia, Dinamarca o Japón con propuestas minimalistas y a veces inaccesibles, la edición 2025 de los 50 Best Restaurants propone un enfoque más diverso, cultural y emocional.
La narrativa importa tanto como la técnica. El storytelling detrás de un plato —quién lo hace, con qué ingredientes, por qué— se convierte en parte de la experiencia. La cocina ya no se trata solo de lujo, sino de verdad, identidad y conexión humana.
Comer es una forma de entender el mundo
El triunfo de Maido es también el triunfo de una forma de mirar la cocina como arte, ciencia y emoción. Un gesto de respeto a las raíces y a la innovación. Una invitación a saborear el mundo sin prejuicios, con los cinco sentidos y con el corazón abierto.
La gastronomía ya no es solo para entendidos ni para élites. Es una conversación global. Y hoy, esa conversación tiene sabor latino.
Por Adrián Morales





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