Hay momentos en la moda que funcionan como una declaración de intenciones. The Store Show es uno de ellos. La primera colección de Gucci concebida desde la visión personal de Demna no busca únicamente presentar nuevas prendas y accesorios; plantea una lectura completa de lo que la casa italiana puede significar bajo su dirección creativa.
Después de su llegada a Gucci, el diseñador dedicó su primer año a estudiar la identidad de la firma, sus códigos y las diferentes personalidades que han construido su historia. El resultado se materializa en una colección que explora la tensión entre lo elegante y lo provocador, entre el lujo tradicional y una actitud mucho más irreverente. Así, Demna propone una Gucci que conserva su ADN, pero que también se permite cuestionarlo y llevarlo hacia nuevos territorios.
El nombre The Store Show tampoco es casual. La presentación se desarrolla en un espacio concebido como una tienda, anticipando cómo podría sentirse el universo de las futuras boutiques de Gucci. La idea transforma el desfile en algo más que una pasarela: es una experiencia que permite imaginar la casa como un lugar donde distintas identidades pueden encontrarse.
Tres personalidades para entender la nueva Gucci
Una de las claves de la colección está en las personalidades que Demna identifica dentro de su interpretación de Gucci: The Rebellious Aristocrat, The Snob y The Eccentric. Tres maneras distintas de relacionarse con el lujo que aparecen a lo largo de las propuestas masculinas y femeninas.
La colección masculina comienza con una actitud italiana y sofisticada a través de pantalones cropped y loafers utilizados sin calcetines. A partir de ahí, la propuesta se desplaza hacia una sastrería más marcada, con prendas ajustadas y hombros de inspiración pagoda que aportan una silueta poderosa sin recurrir necesariamente a estructuras rígidas.
Después aparece una interpretación más característica de la visión de Demna: chaquetas voluminosas, casi infladas, combinadas con denim de líneas más estrechas y relajadas. El contraste entre prendas amplias y otras de proporciones más estilizadas crea una silueta contemporánea que juega con las reglas tradicionales del vestir masculino.
En womenswear, la historia comienza desde códigos burgueses y ecuestres para evolucionar hacia una estética metropolitana. Los trajes de pantalón y las faldas adquieren una construcción precisa, mientras que los hombros de inspiración pagoda regresan en piezas ligeras que no dependen de hombreras para conseguir presencia.
Entre tartanes, cuero y una nueva sensualidad
Uno de los aspectos más interesantes de The Store Show es la manera en que Demna toma elementos asociados con la tradición y los transforma a través de proporciones y combinaciones inesperadas. Las prendas femeninas incorporan camisas de inspiración masculina, rugby tops y faldas A-line plisadas elaboradas en tartanes escoceses, cuero y lanas de cuadros.
La estética ecuestre también aparece como uno de los hilos conductores de la colección. Los Horsebit, uno de los símbolos más reconocibles de Gucci, adquieren diferentes dimensiones y funciones, desde versiones oversized hasta pequeños detalles que aparecen en accesorios y prendas.
El cinturón 3X es otro de los elementos centrales. Decorado con tres Horsebits, funciona como una pieza capaz de transformar la silueta y acompañar una serie de looks de inspiración New Romantic, donde las blusas de hombros marcados se encuentran con pantalones de corte estrecho y múltiples capas de joyería.
La sensualidad aparece de manera más evidente conforme avanza la colección. Delicadas piezas de lingerie contrastan con abrigos de shearling de gran volumen, mientras que el eveningwear apuesta por prendas fluidas y cuidadosamente construidas. El cierre llega con un vestido de efecto “gravity”, una silueta ceñida que incorpora un peso en forma de lágrima como elemento visual y estructural.
Los accesorios también cuentan la nueva historia
En esta nueva interpretación de Gucci, los accesorios funcionan como una extensión de la narrativa. El Horsebit tote adopta una apariencia pulida y sofisticada, mientras que su interior está diseñado para ofrecer una distribución práctica con múltiples compartimentos.
El bambú, otro código histórico de la casa, también encuentra nuevas formas. Aparece en asas flexibles construidas a partir de secciones de cuero y en bolsos de hombro de proporciones relajadas. Incluso se transforma en la estructura de un pequeño bolso tipo duffle pensado para acompañar el día a día.
Al mismo tiempo, modelos como GG Marmont y Ophidia recuperan su lugar dentro de esta nueva propuesta, demostrando que la visión de Demna no consiste en borrar la historia de Gucci, sino en seleccionar aquellos códigos que todavía pueden dialogar con el presente.
En calzado, el diseñador también introduce nuevas interpretaciones. Un loafer de suela tipo driver y punta angular representa una versión más contemporánea de uno de los clásicos del guardarropa italiano. También aparecen slippers de líneas elegantes, stilettos de tacón metálico y botas ecuestres hasta la rodilla decoradas con estribos monogramados.

Gucci como un espacio donde todo puede encontrarse
Más allá de las prendas, la idea central de The Store Show está relacionada con la propia identidad de Gucci. Para Demna, la casa nació de una mezcla de mundos que difícilmente parecían destinados a encontrarse: aristócratas, artistas, creativos y personas con estilos de vida completamente diferentes coincidían en el Savoy de Londres.
Ese espíritu se convierte ahora en una metáfora para entender su propuesta. Gucci aparece como un espacio de posibilidades donde la sofisticación puede convivir con la provocación, donde la tradición puede encontrarse con la cultura popular y donde los códigos de lujo pueden reinterpretarse desde diferentes identidades.
La colección también parte de una idea particularmente importante para Demna: Gucci representa el deseo de pertenecer a un mundo más glamuroso, pero también la libertad de reconstruir ese mundo de acuerdo con la propia personalidad. En esa tensión se encuentra buena parte de la esencia que el diseñador busca explorar.
Por eso, The Store Show no se siente únicamente como una colección de transición. Es la primera declaración completa de una visión que comenzó a construirse desde la llegada de Demna y que ahora toma forma a través de prendas, accesorios, siluetas y códigos reconocibles de Gucci.
La nueva etapa de la casa no renuncia a su pasado. Al contrario, vuelve a él para encontrar aquello que siempre hizo de Gucci una firma capaz de moverse entre extremos: entre lo aristocrático y lo popular, entre el buen y el mal gusto, entre la elegancia y el exceso, entre la pertenencia y la rebeldía.
Con The Store Show, Demna parece establecer las reglas de ese nuevo universo: una Gucci profundamente conectada con su historia, pero suficientemente abierta para que cada persona pueda apropiarse de ella y convertirla en algo propio.


















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