La cuenta regresiva para el Mundial de Fútbol 2026 ya comenzó y, en ciudades como Monterrey, el entusiasmo se siente más allá de las canchas. La expectativa por el torneo internacional no solo está transformando la conversación deportiva, también está inspirando nuevas expresiones culturales que incluyen arte, diseño y moda.
En medio de este contexto, una prenda llamó la atención en redes sociales y medios de comunicación: una chamarra con estética deportiva que vistieron Samuel García, gobernador de Nuevo León, junto con Jorge Máynez y Luis Donaldo Colosio.
La pieza no pasó desapercibida. Su diseño llamativo, que mezcla textiles deportivos con un estilo contemporáneo, generó curiosidad sobre su origen. Detrás de ella se encuentra Mauro Garfias, un diseñador mexicano que ha encontrado en la deconstrucción textil y el upcycling su sello creativo.
Más que una simple prenda, la chamarra representa un punto de encuentro entre moda, política y fútbol, tres universos que rara vez convergen de manera tan visible.
La chamarra viral que conecta tradición y streetwear
La prenda diseñada por Garfias toma como base una work jacket, una silueta clásica que históricamente ha estado asociada con el mundo laboral.
Este tipo de chamarra surgió hace más de dos siglos como una solución práctica para trabajadores que necesitaban ropa resistente y funcional. Generalmente fabricadas con materiales duraderos como lona o mezclilla, estas prendas incorporaban múltiples bolsillos para herramientas y objetos cotidianos.
Con el paso del tiempo, la work jacket evolucionó hasta convertirse en un ícono del estilo utilitario, adoptado por distintas subculturas urbanas y reinterpretado por diseñadores contemporáneos.
En el caso de Mauro Garfias, esta silueta se transforma a través de un proceso creativo que mezcla diferentes piezas de adidas, integrándolas en una sola prenda mediante técnicas de intervención textil.
El resultado es una chamarra con estética deportiva que también transmite un mensaje de identidad nacional, ya que incorpora el color que México utilizará en su uniforme rumbo al Mundial 2026.
Este detalle conecta directamente con el espíritu futbolero que comienza a sentirse en el país, especialmente en Monterrey, una de las ciudades sede del torneo.

Mauro Garfias y el ADN creativo de 12crew
Detrás de esta pieza viral se encuentra Mauro Garfias, fundador de la marca mexicana 12crew, un proyecto que se ha distinguido por explorar nuevas formas de crear moda a partir de prendas ya existentes.
El enfoque de Garfias se basa en técnicas como el upcycling y el reworking, procesos que consisten en reutilizar prendas o textiles para transformarlos en piezas completamente nuevas.
En lugar de producir ropa desde cero bajo modelos tradicionales, el diseñador trabaja con fragmentos de prendas deportivas, sudaderas, chamarras o jerseys que posteriormente interviene para crear composiciones inéditas.
Este método convierte cada pieza en algo prácticamente irrepetible.
Además, esta filosofía se alinea con una tendencia global dentro de la moda que busca reducir el impacto ambiental de la industria, apostando por procesos más conscientes y creativos.
En un contexto dominado por el fast fashion, propuestas como la de 12crew ofrecen una alternativa que combina sostenibilidad, experimentación y diseño de autor.

Patchwork y deconstrucción: el arte detrás de la prenda
Uno de los pilares en el trabajo de Mauro Garfias es el patchwork, una técnica que consiste en unir distintos fragmentos de tela para construir una nueva composición, resignificando materiales que ya tenían una vida previa. Aunque sus raíces son tradicionales dentro de la confección textil, en la moda contemporánea el patchwork se ha convertido en un recurso estético potente para generar contraste, profundidad visual y narrativa.

En la chamarra que vistieron los líderes políticos, esta técnica permitió integrar múltiples elementos deportivos de Adidas en una sola pieza coherente, donde logos, texturas y paneles dialogan entre sí. El resultado no es solo visualmente atractivo, sino conceptualmente sólido: una prenda que funciona como puente entre el sportswear de alto rendimiento y el diseño de autor.
A esto se suma el proceso de deconstrucción, mediante el cual las prendas originales son desmontadas, fragmentadas y reconfiguradas en nuevas siluetas, aportando carácter irrepetible a cada creación. Así, cada pieza no solo se viste, se lee: como un relato textil que demuestra que la moda también puede ser memoria, discurso e identidad.

Un diseñador mexicano en crecimiento
Aunque su colaboración con figuras políticas amplificó su nombre en redes y medios, Mauro Garfias ya llevaba tiempo consolidando una trayectoria sólida dentro del diseño independiente mexicano. Su carrera se ha construido a partir de alianzas estratégicas con marcas internacionales y personalidades del deporte que comparten una sensibilidad por la estética urbana y el storytelling visual.
Entre ellas destacan Adidas, Lacoste y Mitchell & Ness, además de colaboraciones vinculadas con futbolistas de alto perfil como Javier Hernández y Andrés Guardado. Incluso ha tenido acercamientos creativos con figuras internacionales como Shaquille O’Neal, ícono global de la NBA y referente cultural más allá de la duela.
Estas experiencias no solo expandieron su portafolio, sino que posicionaron su trabajo en una intersección poderosa donde convergen moda, deporte y cultura urbana, un territorio que hoy define gran parte del pulso creativo contemporáneo.

El impacto de una prenda viral
La aparición de la chamarra en redes sociales no solo generó likes, sino una conversación inmediata: comentarios, mensajes directos y usuarios preguntando quién era el diseñador detrás de la pieza y cómo podían conseguir una igual. La viralidad se tradujo en un aumento notable de visibilidad para Mauro Garfias y su firma, posicionándolo en el radar de quienes siguen la moda mexicana, el streetwear y ahora también la estética política rumbo al Mundial 2026.
De acuerdo con el propio creador, una prenda como esta tiene un costo aproximado de 6,500 pesos mexicanos, aunque el precio puede ajustarse según la talla, las prendas base que se utilicen para el proceso de upcycling y el nivel de intervención artesanal que requiera cada diseño. En la mayoría de los casos, las piezas se realizan bajo pedido, lo que garantiza exclusividad y convierte cada chamarra en una propuesta irrepetible, con historia propia y un proceso creativo personalizado.

Moda mexicana rumbo al escenario global
Con el Mundial 2026 en el horizonte, México vivirá una exposición internacional sin precedentes en el ámbito deportivo y cultural.
Eventos de esta magnitud suelen convertirse en catalizadores para industrias creativas, y la moda no es la excepción.
La chamarra de Mauro Garfias es un ejemplo de cómo los diseñadores mexicanos pueden interpretar fenómenos globales —como el fútbol— desde una perspectiva local y contemporánea.

Al final, lo que comenzó como una colaboración inesperada terminó por convertirse en un símbolo de creatividad nacional.
Y demuestra que, incluso antes de que ruede el balón en el Mundial 2026, la moda mexicana ya está jugando su propio partido en el escenario cultural. ⚽✨





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